“La aventura de ser maestro”.
Este documento me enseña los valores de esta noble profesión, de la importancia de tener a tu cargo jóvenes a los que les tienes que enseñar conocimientos, pero también valores.
Leer a José Manuel Esteve fue como retroceder en el tiempo, llegan a mi mente imágenes de mi primer día de clases, cuando podía escuchar los latidos de mi corazón, de la emoción a lo desconocido, tuvieron que pasar varios años para sentir la seguridad que me da la práctica docente.
Nadie me enseño a ser profesora y muchos menos a lo que me enfrentaba, tenía mucho temor a hacer el ridículo, que me hicieran una pregunta y no poder responderla, intentaba que no se dieran cuenta mis alumnos, creo que no lo logré, hablaba demasiado rápido.
Como el maestro Esteve hace poco comprendí que debo ser paciente y tolerante con esos jóvenes inquietos y llenos de vida que hay que enseñarle a comprender los motivos que tienen para estar en esta escuela, pues a veces se olvidan que tienen que seguir adelante.
Comprender al alumno es importante, pues en ellos encontramos una gran diversidad de caracteres y como no todos los grupos son iguales debemos acudir a nuestro sentido común para despertar el interés en las preguntas que se plantean.
En este momento, no me parezco ni remotamente a mis inicios como profesora, ahora puedo decir que tengo la madurez para comprender y enseñar los conocimientos adquiridos a través de estos años y agradezco a mis primeras generaciones de alumnos que sin saberlo me enseñaron a ser una profesora paciente y tolerante, motivándome a superarme en esta difícil, pero noble tarea de ser docente.
El concepto de ser “maestros de humanidad”, entrañan una gran responsabilidad ya que debemos transmitir el conocimiento al que no sabe, para lograr que el alumno se encuentre a si mismo y llegue a entender la parte fundamental del mundo que los rodea.
viernes, 22 de mayo de 2009
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Buenas tardes compañera Sonia
ResponderEliminarAl leer tu texto me sentí plenamente identificada, yo tampoco tenía en mis inicios hace ya 10 años ninguna experiencia como docente, solo la imagen de mis profesores a lo largo de mi vida escolar; Al igual que tu llegue a mí primera clase frente a grupo con mucho nerviosismo que yo trate de ocultar con una cortina de autoritarismo y con los métodos antiguos del dictado con los que me había formado, poco a poco me di cuenta de la necesidad de prepararme arduamente por lo que tome todos los cursos que podía e incluso curse la maestría en Pedagogía, sin embargo mis mejores maestros siguen siendo todas las generaciones con las que he tenido el gusto de compartir.
Hola Sonia:
ResponderEliminarCoincido contigo en que todos iniciamos en la docencia con muy poca o casi nada de experiencia pero a medida que uno se identifica con esta labor, van surgiendo una diversidad de inquietudes que no pueden quedar desapercibidas si en realidad queremos contribuír eficazmente.en la formación de los alumnos que atendemos a diario.
hola sonia:
ResponderEliminarAl igual que los otros compañeros su experiencia en la docencia creo que es igual al de la mayoría ya que todos pasamos por los mismos nervios al inicio de nuestra profesión las dudas que se nos presentan y que después de todo nos damos cuenta que ese esfuerzo valió la pena cuando finalizamos los ciclos y vemos que nuestros alumnos han sido favorecidos con nuestras enseñanzas y ejemplos siempre y cuando sean positivos.